Las croquetas no son solo una tapa: son una auténtica institución gastronómica en España.
Presentes en bares, restaurantes, celebraciones familiares y cocinas de todo el país, este bocado cremoso y crujiente sigue reinventándose sin perder su esencia. En 2025, el consumo de croquetas vuelve a demostrar que tradición y sabor siguen mandando, aunque con interesantes matices.
Según el estudio de consumo elaborado por Croquetas Ricas, estos son los sabores de croquetas más consumidos en España durante 2025, un ranking que refleja las preferencias reales de los consumidores y las tendencias actuales del mercado croquetero.

Las croquetas de jamón ibérico siguen siendo, sin discusión, las más consumidas en España. Su éxito radica en el equilibrio perfecto entre una bechamel suave y el sabor intenso del jamón de calidad. Son las más pedidas en bares, las más preparadas en casa y la referencia absoluta cuando se habla de croquetas tradicionales.
Las croquetas de setas, especialmente de boletus y champiñones, se consolidan como la opción favorita para quienes buscan un toque más gourmet. Su aroma y profundidad de sabor las han convertido en un imprescindible en cartas modernas y propuestas más cuidadas.
Dentro de esta categoría, el bacalao destaca claramente como el rey. Muy vinculadas a la cocina tradicional y a recetas de aprovechamiento, las croquetas de pescado mantienen una posición sólida gracias a su sabor equilibrado y su versatilidad.
Aquí encontramos una de las categorías más variadas. Desde las clásicas croquetas de pollo o cocido hasta recetas más contundentes como rabo de toro, chorizo o morcilla. Son croquetas con carácter, muy ligadas a la cocina casera y al recetario tradicional español.
Las croquetas de queso viven un gran momento. Quesos intensos como cabrales, gorgonzola, idiazabal o queso azul conquistan a los amantes de sabores potentes. Suelen ser protagonistas en propuestas gourmet y en combinaciones más atrevidas.
Gambas, changurro, carabineros o chipirones aportan un perfil más festivo y sofisticado. Aunque su consumo es menor que el de los sabores clásicos, son muy demandadas en celebraciones y fechas especiales.
Las croquetas de verduras como zanahoria, puerro o calabacín ganan presencia impulsadas por una mayor conciencia alimentaria y la búsqueda de opciones vegetarianas sin renunciar al sabor.
En esta categoría entran las propuestas más innovadoras: fusiones internacionales, recetas creativas, sabores de temporada e incluso versiones dulces. Aunque su consumo es más minoritario, representan la evolución y creatividad del mundo croquetero.

Uno de los datos más relevantes del estudio de consumo de 2025 elaborado por Croquetas Ricas es el crecimiento sostenido de las croquetas pensadas para cocinarse sin freír, ya sea en air fryer o en horno. Una tendencia que ya alcanza a tres de cada diez consumidores en España, y que confirma cómo incluso los platos más tradicionales saben adaptarse a los nuevos estilos de vida.
Aunque la fritura sigue siendo la forma clásica y más popular de disfrutar una croqueta, cada vez más hogares apuestan por alternativas más prácticas, sin renunciar a la textura crujiente ni al sabor que caracteriza a este icono gastronómico.
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El estudio identifica tres motivos clave detrás de este cambio de hábitos:
✔️ Comodidad y rapidez
La preparación de croquetas sin freír encaja perfectamente en el ritmo de vida actual. No requiere aceite, evita salpicaduras y reduce el tiempo de limpieza, lo que las convierte en una opción ideal para el consumo doméstico diario.
✔️ La air fryer se consolida en los hogares españoles
La popularización de las freidoras de aire ha cambiado la forma de cocinar platos tradicionales. Cada vez más consumidores buscan productos adaptados a este electrodoméstico, y las croquetas no son una excepción. El resultado es una experiencia más sencilla, limpia y eficiente.
✔️ Menos olores y residuos
La reducción de olores en la cocina y la eliminación del aceite usado son factores cada vez más valorados. Este aspecto es especialmente relevante en pisos pequeños o en hogares donde se prioriza la practicidad.